Alteraciones del Tono Muscular: Distonías Focales y su tratamiento en Fisioterapia.

Para empezar definiremos que es el tono muscular. Todo músculo esquelético, mientras está en reposo, se encuentra en un estado parcial de contracción, denominado tono muscular. Algunas fibras musculares del músculo están completamente contraídas todo el tiempo; para lograr este estado y evitar la fatiga, se ponen en juego diferentes grupos de unidades motoras y, por lo tanto diferentes grupos de fibras musculares en distintos momentos. Esto se lleva a cabo por la descarga asincrónica de los impulsos nerviosos de las neuronas motoras de la médula espinal. Básicamente, el tono muscular depende de la integridad del arco reflejo monosináptico medular y del control superpuesto con los impulsos recibidos a través de los fascículos descendentes de los niveles supraespinales.

El tono muscular constituye la base de la motilidad estática. Hay una actividad motora estática que asegura la fijación de las diferentes articulaciones en actitudes determinadas (postura) y la actividad motora estática en un grupo muscular en el momento de la motilidad cinética de otro grupo.

Las alteraciones del tono muscular que se presentan son las siguientes: Hipotonía. Atonía, Hipertonía y Distonía.

Definiremos ahora que son las distonías

Las distonías son contracciones musculares involuntarias sostenidas de los grupos musculares agonistas y antagonistas en la misma parte del cuerpo, lo que lleva a una postura anormal o a espasmos intermitentes, de torsión y en sacudidas que pueden parecerse a los temblores. El diagnóstico de las distonías se hace por clínica, por un médico neurólogo especialista en trastornos del tono.

Las distonías se definen por su origen en primarias, cuyo origen es idiopático; o secundarias originadas por trastornos degenerativos o metabólicos del Sistema Nervioso Central.

Otra clasificación de las distonías  viene dada por la amplitud de la zona afectada,  por lo que pueden ser generalizadas o focales. Nosotros nos centraremos en las distonías Focales.

Distonías focales

Estas distonías afectan una sola parte del cuerpo. Por lo general comienzan en la edad adulta, después de los 20 a 30 años. Las distonías focales inicialmente, se pueden presentar de manera  intermitente o específica de una tarea o actividad repetitiva (a veces se describe como espasmos). Evoluciona a movimientos más prominentes durante la acción y en menor medida en reposo, y con el tiempo la distorsión es mayor generando una grave discapacidad. Sin embargo, el dolor es raro excepto en la distonía focal primaria del cuello (distonía cervical).

Las distonías focales las podemos clasificar en:

La distonía profesional  la que consiste en espasmos diatónicos focales específicos de una tarea desencadenados al realizar acciones especializadas (p. ej., el calambre del escribiente, la distonía del músico)

La distonía espasmódica consiste en una voz forzada, ronca o quebrada debido a la distonía focal de la musculatura laríngea.

La distonía cervical son contracciones tónicas involuntarias o espasmos intermitentes de los músculos del cuello.

Tratamiento

En algunos casos, toxina botulínica o fármacos por vía oral. La inyección de toxina botulínica dentro de los músculos afectados puede reducir el espasmo, en condiciones ideales realizado bajo control electromiográfico en manos de un profesional experimentado. La toxina botulínica debilita las contracciones musculares excesivas, a través de la quimiodenervación, Los tratamientos deben ser repetidos cada 3 a 4 meses porque la duración de actividad de la toxina es limitada. Sin embargo, en algunos casos, cuando la toxina se inyecta repetidamente, este tratamiento se vuelve menos eficaz porque se desarrollan anticuerpos neutralizantes contra la proteína de la toxina; aunque no todos los anticuerpos que se desarrollan neutralizan la toxina Los fármacos orales pueden aliviar el dolor, pero sólo suprimen los movimientos distónicos en un 25 a 33 % de los casos.

La fisioterapia en las distonías focales es un complemento importante en la recuperación del paciente y en el manejo de la enfermedad.  En las distonías focales leves, el masaje, estiramientos suaves, estimulación sensitiva y técnicas de relajación. Enseñar al paciente a controlar los factores que puedan desencadenar los espasmos.

Cuando el paciente ha recibido toxina botulímica, no lo excluye de la fisioterapia, todo lo contrario, es importante un programa de reeducación de la musculatura antagonista al músculo con distonía. Técnicas de facilitación neuromuscular, reeducación postural y técnicas para manejar el stress que desencadena el aumento del tono.

Las distonías no se curan, pero el buen manejo por parte del médico y el equipo de fisioterapia se puede mejorar la calidad de vida del paciente y reducir la incapacidad. Puedes informarte con nosotros, contáctanos.