Fisioterapia en la luxación de hombro

La Luxación de Hombro (articulación escápulo-humeral) es la pérdida de la alineación entre la cabeza del húmero y la glenoide de la escápula. Existen cuatro variedades de luxaciones en esta articulación:

Las más comunes:

  1. Luxación antero-interna
  2. Luxación antero superior

Las menos frecuentes:

  1. Luxación inferior
  2. Luxación posterior

Las luxaciones anteriores ocurren en el 90% de los casos, se produce muy a menudo por un traumatismo sobre el brazo en abducción y rotación externa (una caída sobre el brazo extendido, por ejemplo).

El tratamiento médico  de una luxación será:

  1. No quirúrgico: reducción bajo anestesia con inmovilización del hombro con un cabestrillo por 2 o 3 semanas. Este tiempo se reduce de acuerdo a la edad del paciente.
  2. Quirúrgico: sólo en casos graves con un gran deterioro de las estructuras ligamentosas y de la cápsula articular. También en luxaciones recidivantes.

¿Cuál es el papel de la Fisioterapia en la luxación de hombro?

La fisioterapia posterior a una luxación de hombro varía mucho en función de diversos factores:

  1. Tipo de Luxación
  2. Importancia de las lesiones capsulo-ligamentosas y musculo-tendinosas
  3. La duración de la inmovilización
  4. La posibilidad de recidiva
  5. Las complicaciones nerviosas (lesión del plexo braquial); fracturas asociadas o lesiones vasculares.

El papel de la fisioterapia será fundamental en la recuperación y la dividiremos en dos períodos; durante la inmovilización y después del período de inmovilización.

Durante el período de inmovilización manejo del dolor y la inflamación con termoterapia y electroterapia. Masaje de la musculatura de cuello y espalda. Corrección de la posición del hombro y espalda, manteniendo la flexibilidad del cuello y parte dorsal de la espalda.

Se debe iniciar el trabajo estático de la musculatura del hombro y movilizaciones pasivas suaves evitando la abducción y rotación externa.

Una vez concluido el período de inmovilización se inicia un programa de movilizaciones logrando alcanzar la amplitud normal del movimiento; debe ser progresivo; así como la tonificación muscular, progresando a ejercicios contra resistencia.

En presencia de lesiones tendinosas asociadas a la luxación, habrá que abstenerse de activar los músculos  interesados, a fin de no comprometer la cicatrización, hasta que no se complete la regeneración del tendón así evitamos un proceso inflamatorio.

Siendo esta una lesión que se presenta con frecuencia en gente joven y deportistas; es importante que conozcan el importante rol del Fisioterapeuta en la recuperación; y que nosotros en Fisiohogar contamos con el equipo de Fisioterapeutas que puede ayudarte.