Remplazo de articulaciones – Prótesis de cadera y rodilla

Para empezar este tema es importante que tengamos claro ¿que es una prótesis?:

“Es un aparato artificial que se implanta en el cuerpo para sustituir otra pieza del mismo.

Así que cuando hablamos de prótesis de rodilla o cadera, estamos hablando de sustituir esta articulación por una artificial.

Prótesis completa de cadera.
Prótesis completa de cadera.

El reemplazo de articulaciones de cadera o rodilla son de las cirugías más frecuentes en nuestros mayores, debido a que el deterioro de las articulaciones hace que pierdan su función y generan incapacidad en el paciente.

Las causas del deterioro de estas articulaciones son variadas. Tenemos las enfermedades reumáticas que afectan las superficies articulares, la artrosis, o las lesiones traumáticas (caídas) y las alteraciones de alineamiento (valgo, varo o recurvatum de rodilla).

En el caso del deterioro por afecciones reumáticas, el paciente padece por años la incapacidad para mover la articulación, dolores, inflamación. Su forma de caminar se altera y sus actividades diarias se van limitando. A la larga el médico especialista determina que debe ser sometido a una cirugía para reemplazar dicha articulación. Lo mismo ocurre con la artrosis, que es un proceso de envejecimiento de la articulación, que varía en su velocidad de aparición  según antecedentes familiares, estilo de vida o actividad laboral. Al cabo de un tiempo esa articulación debe ser reemplazada por una prótesis.

En el caso de los problemas de alineamiento, también el proceso es progresivo, ya que con la carga de forma irregular sobre las superficies articulares, genera un desgaste mayor en un punto de la articulación y no se reparte de forma homogénea generando una destrucción acelerada del cartílago, así como un gran déficit muscular. Y para terminar tenemos las fracturas articulares producidas por caídas u otro traumatismo, donde muchas veces la línea de fractura o el tipo de la misma, no dejan otra opción que sustituir la articulación.

La ciencia médica ha avanzado en estos años muchísimo tanto en sus técnicas quirúrgicas como en el tipo de prótesis que se emplean, siendo más resistentes y de más fácil adaptación. Pero el resultado exitoso de estas cirugías depende mucho de un programa de rehabilitación realizado por un fisioterapeuta y adaptado a cada caso particular.

La fisioterapia debe ser tanto preoperatoria cono postoperatoria. 

Prótesis de rodilla
Prótesis de rodilla

¿Por qué un programa de fisioterapia antes de la cirugía?

El deterioro progresivo que sufre la articulación afecta de forma directa a la musculatura y aparato ligamentoso que trabajan en dicha estructura. La musculatura va perdiendo fuerza y tono, los ligamentos su capacidad de contracción perdiéndose así la estabilidad de la articulación. También tenemos la inflamación y por consiguiente el dolor y derrames del líquido articular que generan edemas de difícil reducción.

Todos estos efectos van reduciendo la capacidad de moverse de forma normal. Aparecen posiciones antálgicas (que evitan el dolor), alterando la estática normal de la parte afectada y el patrón de marcha.

Al realizar un programa de fisioterapia previo a un proceso quirúrgico ayudamos a reducir la inflamación y el dolor. Para ello empleamos agentes físicos y masaje para drenar el edema. Se realizan ejercicios de fortalecimiento de la musculatura que trabaja directamente en la articulación de forma isométrica, así como todos los músculos del miembro inferior de manera isotónica. Esto trae como resultado que al momento de la cirugía los miembros inferiores del paciente estén en mejores condiciones para superar el postoperatorio y se reduzca su tiempo de recuperación.

Posterior al reemplazo articular, el  programa de fisioterapia es fundamental. Este consistirá en lograr que la articulación tenga un rango de movimiento completo y funcional, potenciar la musculatura para que los movimientos sean adecuados, fortalecer el aparato ligamentoso para fomentar la estabilidad de la articulación realizando ejercicios propioceptivos y de equilibrio y recuperando un patrón de marcha normal e independiente, así el paciente no tendrá limitaciones para sus actividades de la vida diaria.

Si tenemos un familiar, o nosotros mismos, esperando por una cirugía de prótesis, no dudemos en recibir un tratamiento de fisioterapia preoperatoria y postoperatoria. Esto facilitará nuestra incorporación a una vida sin limitaciones.

En Fisiohogar tenemos un equipo de fisioterapeutas profesionales con amplia experiencia que podrán orientarles y ayudarles en su recuperación.