Pautas para recuperarse de una caída en las personas de la tercera edad

Las caídas siempre son peligrosas, pero en el caso de las personas de la tercera edad aún más. Sus huesos son débiles y la capacidad de recuperación no es la misma. Si a esto añadimos que la persona pueda tener algún tipo de problema o enfermedad, las consecuencias de la caída pueden causar daños mayores.

Pero tampoco hay que dramatizar y pensar en lo peor. Al contrario, la recuperación de una caída en las personas de la tercera edad puede ser completa y rápida si se cuenta con la ayuda de profesionales de la fisioterapia.

Para conseguir estos resultados, es importante contactar con expertos en fisioterapia relacionada con personas mayores. En su atención, los tiempos y tipos de ejercicios varían respecto al de otros grupos de menor edad. En algunos casos hay que ir más despacio y con un ritmo de esfuerzo menor.

En los tratamientos de recuperación de una caída las prisas no son buenas y más en los casos de personas de la tercera edad. Para lograr la ansiada recuperación es conveniente seguir una serie de pautas:

  • Consultar a un médico. Después de sufrir una caída siempre es conveniente comentarlo con el médico, incluso en los casos en los que la caída no parezca grave y, a simple vista, no nos hayamos hecho nada. Dependiendo de la zona en la que nos hayamos hecho daño puede haber algún problema que no se vea a simple vista.
  • Contar con un especialista en fisioterapia. En los casos en los que la caída nos ha provocado una herida, un esguince, una inflamación o una rotura, es bueno contar con la ayuda de un fisioterapeuta que le acompañe en el periodo de recuperación.
  • Acondicionar el entorno. Para no tener más accidentes ni sustos es importante acondicionar la casa a nuestras capacidades de movilidad, por ejemplo, quitando alfombras, usando sillas con reposabrazos, camas más elevadas, zapatos cómodos y bajos…
  • Ejercicios y movilizaciones. El tipo de ejercicios y movilizaciones dependerá del tipo de lesión y del estado general de cada persona. Lo importante es ser constante, realizarlos con una actitud positiva luchando día a día por mejorar, pero sin forzarse.