¿cómo juego con mi hijo? – El juego en discapacidad

Esta es la pregunta que se hacen muchos padres al conocer que su hijo tiene dificultades en su desarrollo motor.

 

Es muy importante entender que las actividades en la que se lo pasan bien nuestros niños tienen la misma función que en el resto de niños. El juego es la tarea más importante que los niños tienen que realizar a lo largo del día, representa la forma en la que ellos exploran el mundo exterior y las relaciones interpersonales, junto con el desarrollo de habilidades motoras y cognitivas.

 

El juego debe ser espontáneo, es un instinto natural, que llena de sensación y experiencia de movimiento al niño. Produce alegría, diversión, placer, atención, aumento de la concentración, le  permite esconderse, cambiar el rol de uno, ponerse a prueba, arriesgarse…

 

Jugar es un derecho para todos los niños, aunque en nuestras terapia incluimos el juego guiado como parte de la actividad a realizar con ellos, el juego debe formar parte de su ocio con la familia, los amigos y con el mismo. Jugar , comunicarse y otras actividades del niño, responden a la necesidad intrínseca del pequeño, no podemos convertir las acciones del niño con sus juguetes en un mero acto de rehabilitación.

 

Usaremos el juego de dos formas:

  • El juego como actividad divertida y de ocio en la que el niño puede desarrollar su creatividad y personalidad, favoreciendo su sociabilidad.
  • El juego como actividad terapéutica para el desarrollo.

 

Esto no quiere decir que en el momento juego terapéutico no haya diversión, ni que en el momento juego de ocio no haya aprendizaje y desarrollo; pero tenemos que tener claro que los niños también necesitan desconectar de sus tratamientos y disfrutar con sus familiares y amigos.

Al elegir el juego, ¿Qué debemos tener en cuenta?

  1. La edad cronológica y el estado evolutivo e intelectual del niño.
  2. Los gustos, preferencias e intereses del niño.
  3. Las características y el grado de autonomía del juguete, el color, la forma, el tacto..
  4. Los problemas sensoriales y/o motores del niño.

 

Un niño con problemas visuales es muy importante usar objetos que le den mucha información auditiva y táctil. Según el grado de estimulación multisensorial podemos elegir juguetes que producen sonidos, que vibran, con formas atractivas y con grandes contrastes de colores por si tiene algo de visión.

 

Un niño con problemas auditivos es muy importante usar estímulos visuales, sin olvidar juguetes con estímulos auditivos en niños con implantes cocleares o audífonos.

 

Un niño con discapacidad motora es importante adaptar el  juguete a cada niño y según sus dificultades particulares, también nos podemos ayudar adaptando los juguetes con  conectores y/o brazos articulados para distintas actividades. Tenemos que tener en cuenta que no sean juegos demasiado simples ya que se pueden aburrir, ni demasiado complejos que se frustren por no poder realizarlos. Debemos pensar en juegos que estén al nivel de su edad intelectual pero teniendo en cuenta las limitaciones físicas de cada chico.

 

Un niño con discapacidad intelectual utilizaremos juguetes educativos, muñecos, empezamos por juegos más simples e iremos poco a poco enseñándole juegos más complejos.