Atrofia de Sudeck (Distrofia simpático refleja)

Quizás para muchos estos nombres son muy extraños y nunca los han escuchado, pero cuando nuestro médico nos comunica que la dolencia por la que estamos pasando es una Atrofia de Sudeck o Distrofia Simpático Refleja, es bueno saber que la fisioterapia es el tratamiento indicado para tratarlo y que en Fisiohogar encontrarás fisioterapeutas capacitados para poder ayudarte si padece Atrofia de Sudeck.

¿Qué es la Distrofia Simpático Refleja?

La Distrofia Simpático Refleja o Atrofia de Sudeck es una enfermedad compleja cuyas causas se desconocen y que puede tener consecuencias graves. Es habitual que el diagnóstico sea tardío. Es más frecuente en personas jóvenes y suele aparecer posterior a traumas mayores o menores habitualmente en las extremidades. Puede aparecer posterior a fracturas, cirugías ortopédicas o vasculares, lesiones médicas como Lupus Eritematoso Sistémico, Infarto de Miocardio o Accidentes Cerebrovasculares.

¿Cuáles son sus síntomas?

El síntoma inicial es el dolor; habitualmente se describe como tipo quemante o urente, asociado a rigidez muscular o articular, sensación de edema, trastornos en la sudoración local y alteraciones de la sensibilidad térmica, hiperalgesia y es frecuente encontrar eritema localizado en la zona del trauma inicial.

Al parecer, el sistema simpático queda anormalmente activado, produciendo sustancias que activan los nociceptores y perpetúan el dolor al tiempo que se producen trastornos vasomotores. El dolor se intensifica aparece edema de la extremidad, con cambios en la coloración de la misma (palidez o cianosis) y severa restricción de los arcos de movimiento articular correspondientes.

Posteriormente aparece atrofia muscular por desuso, atrofia de la dermis y epidermis y contracturas musculares Si el manejo no se inicia precozmente el cuadro clínico evoluciona casi inevitablemente a la cronicidad grave

Tratamiento

Pese a que el mejor tratamiento es la prevención, una vez instaurado el síndrome, la base terapéutica, que debe aplicarse a todos los enfermos, es el tratamiento físico rehabilitador.

Es imprescindible movilizar activamente la extremidad afectada, si no fuese posible las movilizaciones deben realizarse de forma pasiva para preservar el rango de movimiento.

Realizar ejercicios para drenar el edema, no son recomendables los masajes de drenaje linfático por la hipersensibilidad presente en la piel de la zona.

Empleo de corrientes analgésicas a tolerancia del paciente tipo TENS.

Como ya dijimos al principio, para tener más información o ayuda en el manejo de este síndrome puedes ponerte en contacto con nosotros, estamos a tu disposición.