¿Por qué debe hacer fisioterapia un paciente con Alzheimer?

El alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a distintas partes del cuerpo y, por supuesto, también a las articulaciones, los músculos y la capacidad de movilidad de la persona. La fisioterapia neurológica especializada en pacientes de Alzheimer trabaja con diferentes técnicas y métodos para tratar de evitar el avance y deterioro de distintas habilidades del paciente y paliar los problemas que merman su capacidad de movilidad.

El motivo por el que los pacientes con Alzheimer deben hacer fisioterapia es porque podrán cuidar y mejorar su calidad de vida.

Dentro del Alzheimer hay distintas variedades o más bien formas en las que se manifiesta la enfermedad. Por eso, lo primero que aconsejamos es acudir a un centro de fisioterapia. Además del tratamiento de seguimiento con sus médicos y neurólogos es importante que un especialista en fisioterapia lo vea. Prácticamente en una sesión el terapeuta podrá averiguar en qué fase de la enfermedad se encuentra el paciente y dónde hay que centrar los esfuerzos para que la calidad de vida sea la mejor posible.

Una vez que se ha determinado lo que hay que hacer se inicia un tratamiento que en la mayoría de los casos será diario. El tratamiento consistirá en:

  • Ejercicios. Esta es sin duda una de las partes más importantes del programa de fisioterapia para personas con Alzheimer. Se proyectarán tablas de ejercicios con movilizaciones activas y pasivas en las que se trabajará la flexibilidad de los músculos y las articulaciones, la colocación correcta del cuerpo y la recuperación de la fuerza perdida. También es habitual realizar ejercicios destinados a trabajar la coordinación y el equilibrio que con esta enfermedad se ven bastante afectadas.
  • Masajes. Los masajes resultan muy positivos en las personas con Alzheimer, es habitual que sientan dolores debido a contracturas, falta de movilidad o malas posturas y con los masajes fisioterapéuticos se logra aliviar el dolor y relajar el cuerpo.
  • Consejos. Además de los ejercicios la fisioterapia también desarrolla una importante labor informativa, explicando y dando consejos a familiares y cuidadores sobre cómo tratar y ayudar a estos enfermos. Por otro lado, el trato diario con los pacientes también contribuye a motivarles, a tenerles contentos y a que participen de la mejor manera posible en el tratamiento, algo fundamental para mejorar los resultados.