Problemas cervicales, supéralos con la fisioterapia

Los problemas cervicales son muy comunes en distintos tipos de colectivos. Aunque en principio no suelen presentar graves complicaciones, si no se tratan de manera adecuada y a tiempo pueden derivar en problemas más serios. Por eso es muy importante recibir un tratamiento fisioterapéutico adecuado.

Los motivos por los que se producen estos problemas cervicales pueden ser muchos y variados, pero principalmente se deben a malas posturas y esfuerzos, muchas veces realizados durante las horas de trabajo. Por ejemplo, sentado frente al ordenador es muy habitual que se sufran estos problemas cervicales.

Al principio se manifiestan de manera puntual y con cambiar de postura, movernos un poco o algún calmante suave los controlamos. El problema es poco a poco se pueden ir haciendo más continuos y persistentes. En ese caso, es aconsejable consultar con un experto en fisioterapia. Además de ayudarnos a eliminar los problemas con masajes y ejercicios, nos explicará cómo sentarnos, cómo colocarnos y nos explicará qué ejercicios y movimientos nos pueden ayudar a prevenir la aparición de nuevos problemas de cervicales.

Entre los ejercicios que pueden resultar positivos para corregir los problemas de cervicales estarían:

  • Colocarse de pie con la espalda recta y los hombros rectos, mirando de frente. Mover la cabeza hacia atrás lentamente y volver a la posición de partido. Ahora mover la cabeza hacia abajo tratando de que la barbilla llegue lo más abajo posible. Aguantar unos segundos y volver, despacio a la posición de partida. Repetir el ejercicio en series de 5 ó 10.
  • Colocarse de pie con la espalda y hombros rectos, girar la cabeza hacia la derecha lo máximo posible, aguantar en esta posición unos segundos. Volver a la posición inicial y hacer lo mismo, pero girando a la izquierda.
  • De pie con las espalda y hombros rectos hacer rotación completa de cabeza, un circulo completo. Primero en una dirección y después en la opuesta. Repetir el ejercicio dos o tres veces.
  • De pie con la espalda y hombros rectos, elevar los dos hombros a la vez y mantener arriba. Descansar y hacer rotaciones con los dos hombros a la vez, primero hacia adelante y después hacia atrás.