No me entero de mi informe médico…

Cuántas veces nos encontramos delante de nuestros propios informes médicos, los que hablan de nosotros, de nuestro cuerpo y no sabemos ni por dónde agarrarlos. Una serie de palabras que no entendemos se aglutinan y nos dejan sin mucha idea de qué es lo que nos pasa, sin saber de qué nos han diagnosticado.

Fisioterapeuta rellenando informe
Los informes de fisioterapia a veces son complejos pero tu fisioterapeuta te lo explicará.

Sin pretender entrar en descripciones complejas de patologías, pues evidentemente eso requiere de bastante estudio, ni en etimologías precisas que dejo que expliquen los expertos, sí que es fácil a veces descubrir de qué nos están hablando, más o menos, sólo con conocer las raíces de las lenguas clásicas que han sido utilizadas para las palabras que aparecen ante nuestros ojos. Y es mi deseo mostraros algunas que intentaré resolver con sencillez.

Así, comenzando desde el cráneo, vamos a ir a la columna vertebral. Y aquí tenemos una muy utilizada y poco conocida:

Espóndilo-: Siempre que nos encontremos esta palabreja, sabed que se está refiriendo a las vértebras. Así, tendremos palabras que la utilizan como “Espondiloartrosis”, por tanto, artrosis de las vértebras; “espondiloartritis”, artritis en la región vertebral; patologías de nombres más complejos como “espondilitis anquilosante”, que, sin entrar en detalles, sólo con estos conocimientos ya nos haremos a la idea de que tiene que ver con la columna vertebral. ¿Fácil, verdad?

En esta columna aparecen diferentes partes: cervical, dorsal, lumbar, sacro y coxis/cóccix.
Vamos a juntar estas partes con otra gran palabra de la medicina:

Algia-: Leer “algia” o similares significa leer “dolor”. Por tanto “cervicalgia”, dolor en las cervicales; “dorsalgia”, en la región dorsal; la famosa “lumbalgia” no será más que dolor en la región lumbar. Y siempre podremos combinarlas: “cervicodorsalgia” será dolor en zona cervical y dorsal, “lumbodorsalgia” en lumbar y dorsal. Y en vuestras manos dejo ya saber qué significa “espondilalgia”.

Seguimos bajando y nos encontramos con palabras que nos podrían engañar, como por ejemplo:

Coxa-: Nos podríamos pensar que nos está hablando del coxis pero ¡¡¡no!!! Cuidado. Lo “coxal” se refiere a la cadera. Y de igual modo que antes, encontraremos, “coxalgia” y “coxartrosis” o nos referiremos a diferentes deformidades como “coxa vara” y “coxa valga” y ya sabremos que están hablando de nuestras queridas caderas.

Desde allí llegamos a la rodilla y para ella tendremos palabras que empiezan por:

Gona-: Cuántos informes con “gonartrosis” y “gonalgias” para referirnos a esa castigada articulación de nuetras piernas.

En la rodilla nos encontramos un huesecito bien conocido que es la rótula. Pero no siempre va a ser éste el término utilizado para referirnos a ella. Es fácil encontrarla con su otro apodo:

Patela: “artrosis patelofemoral” para decir, artrosis a nivel de la rótula con el fémur. “Tendinopatía patelar” o “tendinitis patelar”, nos estaremos refiriendo a problemas en los tendones que alcanzan la rótula. Y aquí aparecen dos más que conviene conocer:
Patía: De “pathos” que es sufrimiento. Nos estará avisando de un “problema” como en la anterior “tendinopatía”, problema en un tendón, o “meniscopatía”, problema en algún menisco.
Itis: Con la que nos referimos a inflamación o enfermedades inflamatorias. Por ejemplo la “artritis” o inflamación de las articulaciones… pues siempre que veáis:
Artri- o artro-: podréis pensar directamente en “articulación”, cualquiera de ellas.

Y hasta aquí algunos vocablos que os permitirán entender el idioma de esos seres extraños que trabajan en hospitales, residencias, centros sanitarios en general o incluso, como es nuestro caso, en tu propio domicilio, o desde tu móvil.

Pero es importante saber que, cualquier duda que tengáis, no temáis en preguntarnos y os intentaremos aclarar nuestro lenguaje y hacerlo más fácil de entender para que podáis comprender un poquito más vuestro propio hogar, que es vuestro cuerpo.