Desmontando 5 mitos sobre la osteoporosis

5 Mitos sobre la osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad esquelética en la que la densidad de los huesos disminuye hasta volverse más frágiles y con una propensión mayor a fracturarse. Es la enfermedad que afecta a los huesos más común que hay y no es diagnosticable mediante un análisis de sangre común, se diagnostica mediante una densitometría (mediante esta técnica también es detectable la Osteopenia, una situación de pérdida de densidad ósea pero no tan avanzada como la osteoporosis) o puede ser diagnosticada mediante radiografía simple si la osteoporosis es avanzada.

En esta ocasión vamos a hablar de los mitos más escuchados sobre la Osteoporosis:

Mito 1: Es una enfermedad que sólo afecta a mujeres durante la menopausia.

La osteoporosis  primaria tipo I o postmenopáusica la padecen mujeres de edad comprendida entre 51 y 75 años y se caracteriza porque la pérdida de masa ósea avanza rápidamente. Pero, a pesar de lo que mucha gente cree, también existen otros tipos de osteoporosis: la osteoporosis también ocurre en niños (osteoporosis juvenil) , en adultos jóvenes y en mayores de 75 años bajo el nombre de osteoporosis senil, donde la densidad del hueso disminuye de forma no tan acelerada.

También existe la Osteoporosis secundaria, que, como el mismo nombre indica, es secundaria a otra enfermedad y ocurre tanto en el hombre como en la mujer.

Mito 2: Es una enfermedad poco común y que no debe preocuparnos.

Como se ha comentado en la introducción de este mismo artículo, la Osteoporosis es la enfermedad más común de los huesos y, por lo tanto, un gran problema de salud pública debido a su gran prevalencia de fracturas por fragilidad.

Existe un estudio estadounidense que indica que una de cada dos mujeres y uno de cada cinco hombres de 50 años de edad, sufrirán alguna fractura debido a la Osteoporosis durante su vida.

Mito 3: No puedo hacer nada para prevenir la Osteoporosis

Los factores de riesgo de la Osteoporosis son muchos, algunos mencionados anteriormente como ser mujer, tener la menopausia, tener una edad avanzada y otros factores no mencionados que pueden influir en la aparición de esta enfermedad  como la raza, la herencia genética o la constitución física. Leyendo estos factores podemos llegar a la misma conclusión que el mito al que nos referimos, pero, también hay otros factores que si dependen de nosotros y que, en caso de que cumplamos alguno, podemos modificarlo para tratar de prevenir la Osteoporosis:

  •         No obtener suficiente vitamina D y suficiente Calcio.
  •         No realizar ningún tipo de actividad física y tener un estilo de vida sedentario.
  •         Fumar o abusar de las bebidas alcohólicas.
  •         La utilización de ciertos medicamentos, como el uso a largo plazo de corticoesteroides.

Mito 4: Tomo mucha leche para prevenir la osteoporosis:

Es cierto que la leche de vaca tiene calcio, alrededor de 130mg por cada 100gr de leche, pero podemos obtener el calcio de otros alimentos con un porcentaje  mayor de calcio y sin tener que recurrir a estos alimentos tan cuestionados por nutricionistas como son los lácteos y sus derivados.

Hablamos, por ejemplo, de garbanzos (145mg/100gr), pistachos (136mg/100gr), almendras/avellanas (240mg/100gr) o higos secos (180mg/100gr).

Mito 5: Tengo Osteoporosis y mi fisioterapeuta no puede hacer nada por mí:

Este mito es incorrecto de base, ya que un fisioterapeuta puede hacer mucho en el caso de que padezcas esta enfermedad: como hemos mencionado la vida sedentaria es un factor de riesgo tanto para padecer la enfermedad como para favorecer las fracturas de hueso si ya sufrimos de ellos; y el fisioterapeuta es el profesional por excelencia del ejercicio terapéutico, con el que puedes prevenir la enfermedad, las fracturas y obtener una mayor calidad de vida.

También es un pilar importante en el sistema sanitario que te puede ayudar y aconsejar para prevenir las tan temidas caídas en la Osteoporosis.

Otro tema esencial en el que tu terapeuta puede ayudarte es en el de la higiene postural, corrigiendo malos hábitos posturales y perfeccionando movimientos y posturas hasta que estas sean óptimas para la salud de tus articulaciones y huesos.

Si te han diagnosticado osteoporosis no dudes en contactar con tu fisioterapeuta para establecer un plan de ejercicio adecuado.