Rehabilitación a domicilio tras una lesión deportiva

La rehabilitación a domicilio después de una lesión deportiva es una de las mejores formas de acelerar la recuperación y poder volver a las pistas cuanto antes.

Dependiendo del tipo de lesión que haya sufrido tendrá que permanecer convaleciente y en reposo varias semanas. Transcurrido este periodo inicial, podrá comenzar a hacer vida normal y salir, pero para la práctica deportiva tendrá que esperar más tiempo.

Sin operación

Cuando la lesión deportiva no ha sido demasiado grave y, por ejemplo, ha sido un esguince, contracturas, sobrecargas musculares o golpes. La rehabilitación fisioterapéutica en casa puede ayudarnos a que en pocos días nos encontremos casi perfectamente.

En estos casos, el reposo es casi inevitable y no tener que trasladarse hasta una clínica para recibir la sesión es ya un factor positivo. Nuestros fisioterapeutas acuden a su domicilio con todo el material necesario para que la sesión transcurra de la manera plenamente profesional. En muchos de estos casos los masajes para paliar los dolores y contribuir a la buena circulación son muy importantes. Además mediante los masajes se van descargando los músculos lesionados y los nudos y contracturas van cediendo.

Cuando la zona afectada se vaya recuperado, probablemente su terapeuta le planteará realizar ejercicios para recuperar la fuerza y flexibilidad de la zona lesionada. Esto es muy importante hacerlo bajo supervisión experta porque de lo contrario podemos forzar los músculos y causarnos una lesión mayor.

Con operación

Como hemos comentado, el programa de rehabilitación a domicilio se adapta a las necesidades concretas de cada paciente. En el caso de las personas que con motivo de la lesión han tenido que pasar por el quirófano, el proceso de recuperación es más largo y la atención fisioterapéutica es aún más importante.

En muchos casos el traslado del paciente es casi imposible así que la atención a domicilio es la mejor solución para no prescindir de una rehabilitación necesaria.

Durante los primeros días y semanas las sesiones se centrarán en disminuir los dolores y vigilar la buena cicatrización de la herida. Vigilando que no se infecte y que los hematomas vayan desapareciendo. También se empiezan a hacer pequeños movimientos y giros para que la zona lesionada vaya recuperando la movilidad.

Cuando la evolución sea la correcta, el fisioterapeuta comenzará con los ejercicios para trabajar la fuerza y flexibilidad. Dependiendo de cómo reaccione su organismo se intensificará el tratamiento para tratar de que su estado físico sea como antes de la lesión deportiva.