Cómo mejorar los problemas de circulación con fisioterapia

Los problemas de circulación pueden resultar muy molestos e incluso peligrosos en algunos casos. Con la ayuda de la fisioterapia se puede reactivar la circulación sanguínea y evitar problemas mayores.

En el verano, con más calor los problemas circulatorios se agudizan afectando sobre todo a las piernas y, en ocasiones también a los brazos. Se produce una vasodilatación que dificulta el retorno venoso. Para tratar de mitigar estos síntomas las sesiones de fisioterapia pueden ser de gran ayuda.

También existen distintos consejos y recomendaciones que contribuyen a mejorar la circulación sanguínea, como una dieta rica en alimentos diuréticos como la piña, el melón o la alcachofa que colaboran de forma activa en la no retención de líquidos. Otra serie de recomendaciones como descansar con las piernas elevadas, si es posible apoyarlas sobre la pared y en esta posición realizar flexiones de tobillo de forma lenta con el objetivo de facilitar el bombeo de la sangre. Un consejo muy habitual es realizar baños de las zonas afectadas con agua fría.

Sin embargo, hay casos en los que estos trucos o recetas caseras no son suficientes. Se necesita la ayuda de un profesional que ponga en práctica un tratamiento a medida. Las posibilidades de los programas fisioterapéuticos son muchos, entre los más comunes encontramos los siguientes:

  • Masajes circulatorios. El fisioterapeuta realiza sesiones de masajes en las que va presionando y recorriendo las piernas o los brazos de forma circular. De esta manera se moviliza toda la musculatura y  a la vez se permite una mejor circulación de la sangre.
  • Crioterapia, es decir aplicación de vendajes fríos sobre el organismo que se complementa con masajes manuales consiguiendo un importante efecto destensor, relajante y que favorece la circulación.
  • Drenaje linfático manual entra dentro de la llamada masoterapia que consiste en que el fisioterapeuta realice masajes terapéuticos destinados a activar el sistema linfático y favorecer la eliminación de líquidos.
  • Presoterapia. Su objetivo es como el del drenaje linfático manual, ayudar a la evacuación de líquidos. En este caso en vez de realizarse de manera manual por un profesional, se hace con la ayuda de una máquina especializada.