Tu fisioterapeuta, tu aliado para superar un traumatismo craneoencefálico

Un traumatismo craneoencefálico puede ocasionar serios problemas. Dependiendo de la causa que lo haya provocado, la zona a la que haya afectado y el grado del traumatismo, el paciente puede sufrir secuelas de distinta índole.

En todo este proceso la figura de un fisioterapeuta puede ser tu mejor aliado para superar esta etapa. Es normal que después de sufrir un accidente que ha provocado un traumatismo craneoencefálico se esté desorientado y con muchos miedos. Sin embargo, no hay que dejarse vencer por ellos. Es cierto, que a veces es lo que nos pide el cuerpo, que los problemas y secuelas que nos ha dejado sean tales que sintamos nuestra vida tan cambiada que no sabemos cómo reaccionar.

En estos casos la ayuda de un fisioterapeuta junto con la de otros médicos y, sobre todo, con el apoyo del entorno familiar puede ser decisiva para hacer borrón y cuenta nueva.

Trabajo diario

Una vez superada la etapa más crítica y cuando el paciente vuelve a casa el asesoramiento de un fisio es muy importante. La vuelta a la rutina es motivo de alegría, pero también provoca miedos por las limitaciones que sufrimos. Los servicios de fisioterapia se pueden realizar a domicilio, por tanto, el terapeuta acude a su hogar. Así puede ver cuál es su entorno y puede asesorarle para adecuar los espacios a sus capacidades de movilidad. El objetivo es tener la mejor calidad de vida posible y este se consigue también evitando riesgos y creando espacios sin barreras y seguros.

Además de este asesoramiento, su fisioterapeuta vigilará su estado y evolución diaria. A partir de estas observaciones podrá realizar los cambios pertinentes en su tratamiento para enfocarse en aquellos aspectos que requieran más atención.

En las personas que han sufrido un traumatismo craneoencefálico es normal los problemas de movilidad, de falta de equilibrio, de coordinación de movimientos y de dolores continuados. 

Su fisioterapeuta hará un plan a media en el que diariamente realizará masajes descontracturantes y relajantes. Con ellos se va preparado el cuerpo para realizar los ejercicios. A veces serán ejercicios asistidos y otros autónomos con series y repeticiones para trabaja la flexibilidad, fortaleza y coordinación de movimientos.