Tratamiento a domicilio para problemas de piernas cansadas y con problemas circulatorios

Los problemas de piernas de cansadas y de problemas circulatorios son más comunes de lo que se puede creer. Afectan a hombres y mujeres de todas las edades. Para tratar de solucionar y aliviar las molestias e inconvenientes que esto ocasiona la fisioterapia es una herramienta de gran de ayuda.

Para ponértelo aún más fácil en Fisiohogar Alcorcón te proponemos que sean nuestros fisioterapeutas los que acudan a tu casa para llevar a cabo la sesión. De esta manera tú permaneces tranquilo en tu hogar sin preocupaciones de traslados. Nuestros fisioterapeutas acuden a la cita con todo el material necesario, desde camilla hasta vendajes, cremas o aparatos. Aunque sea en el salón de tu casa, la sesión de fisioterapia se desarrollará con todas las garantías de profesionalidad y sin costes adicionales.

Si bien es cierto que los problemas de piernas cansadas pueden afectarnos a cualquiera, es más común en mujeres y, en general, trabajadores que por su profesión tienen que permanecer muchas horas de pie.

Cualquiera que sea el problema se puede explorar una vía de tratamiento. Una vez analizado el problema su terapeuta le dará unas recomendaciones como hacer pequeñas pausas, llevar calzado cómodo y adecuado o incluso revisar los hábitos alimenticios.

Para el alivio y mejora de los problemas circulatorios y de piernas cansadas suele resultar efectivo el trabajo con técnicas como la hidroterapia o los masajes especializados. El objetivo es relajar la presión y favorecer una buena y correcta circulación sanguínea.

Unidos a estos masajes y tratamientos se realizan también tablas de ejercicios destinadas igualmente a favorecer la circulación. Algunos de estos ejercicios pueden ser:

  • Ponerse en pie con la espalda y los hombros rectos y elevarse sobre las puntas de los pies. Aguantar unos segundos y bajar. Repetir el ejercicio 5 veces y varias veces al día.
  • Sentado con la espalda recta estirar una pierna y realizar rotaciones con el tobillo, girando en ambas direcciones. Después mover la punta del pie hacia la cara aguantando la posición unos segundos.