Patologías del pie en la danza – II parte

PATOLOGÍAS DEL PIE EN LA DANZA II

Continuamos con esta maravillosa disciplina artística y pasamos ahora a las:

TENDINOPATÍAS Y LESIONES MUSCULARES

Las tendinopatías generalmente son patologías dolorosas del pie de aparición insidiosa, es decir, no aparecen por un incidente o traumatismo inicial. Las más recurrentes en danza son:

  • TENOSINOVITIS DEL FLEXOR LARGO DEL DEDO GORDO: La sobrecarga mecánica del tendón genera un engrosamiento o aumento del calibre de éste lo que dificulta el deslizamiento a través del pasaje óseo que dicho tendón atraviesa a nivel posterior de la tibia y talón. Es una tendinopatía estenosante. El dolor, generalmente en la región posterior, aparece al colocarse en puntas o medias puntas y tiende a aparecer a lo largo de la jornada cada vez más precozmente. Irradia hacia la cara posterolateral del tercio inferior de la pierna y también aparece comúnmente al bajar escaleras. A la palpación por detrás del maleolo interno (los maleolos son esas partes de hueso del tobillo que cualquiera palpamos perfectamente y que se corresponden con el final de la tibia y peroné) el tendón es doloroso; la movilización pasiva en flexoextensión de la articulación metatarsofalángica del pulgar puede provocar sensación de resalte, crepitación o incluso un bloqueo doloroso por detrás del maleolo. Una resonancia magnética puede confirmar el diagnóstico. Más raramente el dolor se localiza a un nivel más alto y lateral, hacia la unión musculotendionsa y con zona inflamatoria, lo que podría corresponderse con rotura parcial o total de la inserción tendinosa. El tratamiento en este caso es casi siempre quirúrgico.
  • PATOLOGÍAS DE LOS PERONEOS:
    • Fisura del músculo peroneo lateral corto: La causa de las fisuras en danza suele ser de origen traumático tras un movimiento de inversión del pie, semejante al que puede producir un típico esguince de ligamento lateral externo. Los signos de dolor en región posterior del maleolo externo aparecen tras un claro episodio de torcedura con inflamación. La palpación de la zona es dolorosa y parece engrosada. El tobillo puede presentar signos de inestabilidad y si pedimos contracción de los peroneos también puede doler e incluso haber disminuido la fuerza que pueden ejercer. La ecografía puede ayudar al diagnóstico. Según las necesidades profesionales o la ineficacia de un tratamiento más conservador se puede plantear cirugía ante la existencia de fisuras más o menos extendidas, longitudinales o transversales.
    • Subluxación de los peroneos: Poco conocida y a veces confundida con un esguince lateral del tobillo. Los tendones peroneos pueden movilizarse el uno respecto al otro o subluxarse en un mecanismo en flexión dorsal forzada asociado a una contracción fuerte de los músculos peroneos en eversión (llevar el pie “hacia fuera”). Un examen rápido detectará la luxación. Posteriormente habrá un edema molesto y el tendón habrá recuperado su posición detrás del maleolo. Con ecografía se podrá evidenciar la posición anormal del tendón y su movilización anormal por encima del borde posterior del maleolo en la eversión del pie y el despegamiento del retináculo (membranas que abrazan algunos tendones para que el músculo correspondiente provoque el movimiento que está destinado a hacer). Si la luxación es completa es posible que haga falta cirugía para reposicionar el tendón y reinsertar el retináculo Las subluxaciones también suelen requerir reinserción del retináculo o fácilmente provocarán fisuras en el tendón. Siempre teniendo en cuenta las necesidades profesionales.