La ayuda de los padres en los tratamientos para niños con distrofia

La implicación y participación de los padres y familiares en los tratamientos de fisioterapia de niños con algún tipo de distrofia es esencial. Aunque la ayuda de los médicos y fisioterapeutas sea constante, son los padres los que están siempre con ellos y es necesario que sepan cómo deben actuar en ciertas circunstancias.

La distrofia muscular es una enfermedad que se caracteriza por provocar la debilidad de los músculos. Éstos se van volviendo poco a poco más débiles y de manera progresiva van de dejando de funcionar. Por tanto esta enfermedad degenerativa va ocasionando una progresiva pérdida de autonomía y capacidad de movimientos a la vez que causa importantes dolores.

Los tratamientos de fisioterapia se convierten de esta manera en una herramienta esencial para cuidar la calidad de vida de estos pacientes. Pero el tiempo que pasan con sus terapeutas puede ser insuficiente y, por eso, es importante que los cuidadores, la mayoría de las veces los padres, sepan qué ejercicios, movilizaciones o posturas pueden ayudar al paciente en cada momento.

La ayuda de los padres en los tratamientos para niños con distrofia muscular resulta positiva:

  • Para relajar a los niños. Si el paciente ve que está cerca un familiar estará más tranquilo y relajado. No desconfiará y en este estado de relajación podrá participar de manera más activa en los ejercicios y actividades que le proponga el fisioterapeuta.
  • Los padres al estar presente en los tratamientos de fisioterapia para sus hijos, como hemos comentado antes, se van fijando en la dinámica de trabajo. Van aprendiendo la forma en la que se llevan a cabo los ejercicios y pueden ir preguntando a los fisioterapeutas cómo se debe realizar ciertas movilizaciones o cómo conseguir una postura adecuada.
  • La repetición de los ejercicios con la ayuda de los padres a lo largo del día permitirá estimular a los niños a hacer más movimientos y a plantearse, incluso, retos mayores.