Atención a domicilio después de una operación de prótesis

Las intervenciones para la colocación de una prótesis son bastante comunes. Las más habituales son las prótesis de cadera, de rodilla, de hombro, de muñeca… Los procesos están muy controlados y a los pocos días de la intervención el paciente vuelve a casa. 

Sin duda esto es un motivo de alegría, pero también de preocupación. Al estar en casa, sin los médicos y enfermeras cerca nos pueden asaltar las dudas acerca de dolores y, sobre todo, relacionadas con la movilidad y la realización de tareas en casa.

Para solucionar estos problemas y, por supuesto, para trabajar la rehabilitación de la parte de nuestro cuerpo donde nos han puesto la prótesis, la labor del fisioterapeuta es fundamental. Pero claro, si tenemos que trasladarnos a un centro o clínica especializada todo es más latoso y complicado. Por eso, nuestros fisioterapeutas se trasladan a su domicilio en Alcorcón.

El terapeuta acude a su hogar con todo el material e instrumental necesario para llevar a cabo las sesiones con el máximo rigor y profesionalidad. Llevan una camilla, cremas o lociones, vendajes, balones… Todo lo necesario para que el proceso de rehabilitación cumpla con los objetivos marcados.

No tener que trasladarse es para muchos pacientes esencial. Dependiendo del tipo y localización de la prótesis, la movilidad estará limitada y solo de pensar en realizar un desplazamiento hasta la clínica de fisioterapia les quita las ganas de acudir.

Para que no haya excusas, somos nosotros los que realizamos el viaje. Además, al estar en un entorno conocido, el paciente está más tranquilo y relajado y se puede concentrar mejor en los ejercicios y presta más atención a las indicaciones del terapeuta.

Tampoco deben de preocuparle las tarifas de la fisioterapia a domicilio pues todo está incluido en el precio, sin costes adicionales aunque nos desplacemos a su hogar.

En las primeras visitas después de la vuelta a casa el fisioterapeuta le ayudará a inspeccionar su hogar. Detectar los puntos que pueden ocasionarle riesgos en su entorno y eliminarlos y encontrar alternativas. Después se inicia el proceso de rehabilitación propiamente dicho, en el que se hacen ejercicios, movilizaciones y estiramientos que le ayuden a recuperar la flexibilidad, agilidad y fuerza en los músculos y articulaciones de la zona intervenida.