Tenosinovitis de De Quervain

Hay ciertas partes del cuerpo en la que los tendones que pasan por ellas están recubiertos por unas vainas sinoviales, las cuales ayudan a facilitar el movimiento del tendón. Estas vainas suelen estar situadas en zonas por las que los tendones pasan muy próximos a huesos y salientes óseos. Por ello casi todos los tendones situados en tobillos y muñecas las poseen.

Por ello cuando hablamos de la inflamación de alguno de estos tejidos hablamos de tenosinovitis, ya que es la inflamación de la vaina sinovial que recubre a un tendón, provocando una disminución de su canal y limitando así la movilidad del tendón, aumentando su roce y generando de forma refleja una inflamación en el tendón.

Repaso anatómico

En la tenosinovitis de De Quervain se produce la inflamación en las vainas de los tendones que se sitúan próximas a la base del pulgar. Estos tendones reciben el nombre de abductor largo y extensor corto del pulgar. La inflamación se sitúa en la parte externa de la muñeca, pegando al radio.

Estos músculos son los encargados de realizar la desviación radial de la muñeca (equivalente a llevar la mano hacia fuera si tenemos la palma hacia arriba), es por ello que esta zona recibe constantemente movimientos repetitivos en un periodo de tiempo muy corto, como puede ser al escribir en el teclado, usar el ratón, en deportes como jugar al tenis, golf, remo o incluso les sucede a las mujeres que han sido mamás pues al levantar al niño se genera gran tensión en la zona. También una afectación fisiológica como puede ser la degeneración tendinosa o patologías articulares inflamatorias pueden ser las causantes de nuestra tendinopatía.

Si sufrimos esta patología es más que posible que presentemos dolor en la muñeca justo debajo del pulgar al realizar ciertos movimientos o coger peso, entumecimiento y rigidez del pulgar e índice, hichazón y calor en la zona de dolor. El dolor también puede llegar a irradiarse a la parte externa del antebrazo.

Claves para el tratamiento

Las tenosinovitis son lesiones muy limitantes en nuestro día a día, por ello en primer lugar nos centraremos en disminuir el dolor e inflamacion de la zona afectada. Por medio de la crioterapia, electroanalgesia, electroterapia, masoterapia sobre la musculatrura afectada y movilizaciones, ademas de estiramientos y ejercicios de fortalecimiento de la musculatura cuando el momento haya llegado y los tejidos estén preparados para soportarlos.

Para una recuperación satisfactoria es imprescindible acudir a tu fisioterapeuta de confianza, quien sabrá cuál es el tratamiento más idóneo para tu caso particular.

En Fisiohogar tenemos las claves para su tratamiento, no dudes en consultarnos.