Te ayudamos a decir adiós a la tendinitis

La tendinitis es la inflamación de un tendón que puede causar importantes molestias y dolores o que, en otros casos, puede causar inconvenientes mayores. Decir adiós a la tendinitis es posible gracias a unos tratamientos de fisioterapia especializados.

Es cierto que en general la tendinitis no es un problema grave, pero no por ello debemos ignorarla y tratarla. Este tipo de problemas es muy común en los entornos laborales y en la práctica deportiva. Se podría decir que las principales causas de la tendinitis son:

  • Degeneración del tendón y al irse debilitando provoca que la repetición de algún movimiento cause la inflamación y el dolor.
  • Esfuerzos y sobrecargas en un tendón provocadas por la repetición continuada de unos movimientos concretos.  A veces la causa es que estos movimientos se realizan de manera errónea y otras veces puede ser porque son excesivos, muy rápidos…

Estos problemas se manifiestan con hormigueos, dolor, inflamación, pérdida de fuerza, etcétera.

Como al principio no suelen parecernos muy graves y tan solo los vemos como molestos, lo que hacemos es descansar un poco y continuar. Al principio puede resultar, pero el problema puede continuar y hacerse más persistente. Para que la tendinitis no evolucione en un problema mayor, lo más acertado es acudir a un fisioterapeuta. Dependiendo del grado de tendinitis y de su localización te recomenadará uno tratamiento u otro para decirle adiós.

La terapia puede consistir en:

  • Reposo y aplicación de frío en la zona donde está localizada la tendinitis.
  • Ejercicios de rehabilitación y fortalecimiento del tendón. Los movimientos y ejercicios pueden ser por ejemplo, juntar las dos palmas de las manos con los dedos hacia arriba y ejercer presión una sobre otra aguantando así unos momentos. Repetir el ejercicio pero poniendo las palmas de las manos con los dedos hacia abajo.
    Cerrar los puños y girar las muñecas hacia la derecha y hacia la izquierda y haciendo giros completos. Abrir la mano y sujeta un objeto solo con el dedo gordo. Abrir la mano e ir doblando los dedos uno a uno y apretarlos lo máximo posible unos segundos.