Parkinson, ejercicios para las extremidades superiores

La realización de ejercicios es para los pacientes de Parkinson una manera efectiva de mantener las capacidades de su cuerpo a la vez que tratan de evitar que aparezcan nuevos síntomas o problemas.

Esta enfermedad afecta al sistema nervioso, área que es la encargada de la coordinación de las actividades, del tono muscular y de los movimientos. Dependiendo de los casos, el Parkinson afecta más a unas zona u otras del cuerpo. Actualmente, los tratamientos especializados para los pacientes de esta enfermedad consiguen resultados bastante positivos que les permiten llevar una vida lo más normal posible, tratando de mantener lo máximo posible su autonomía.

Como cada caso es único, cada paciente se ve más afectado en una zona de su cuerpo. En el caso de que los problemas se concentren más en las extremidades superiores, existen una serie de ejercicios que, practicados con asiduidad pueden conseguir una notable mejoría. Aunque siempre es un fisioterapeuta es el que debe decidir qué ejercicios son los adecuados a cada persona, algunos de los más habituales son:

  • Potenciar la musculatura de los brazos. Hay diferentes ejercicios que trabajan esta zona. Un ejercicio es coger una pequeña pesa con cada mano, colocarse de pie y doblar el codo hasta llegar con la pesa hasta el hombro, aguantar unos segundos y relajar. Hacer lo mismo con el otro brazo.
    También con una pesa en la mano subir el brazo con el codo doblado y después estirar el brazo hasta que quede recto. Aguantar unos segundos y relajar. Hacer lo mismo con el otro brazo.
  • Fuerza en los hombros. Coger una pesa con cada mano y levantar los brazos hasta dejarlos en cruz. Aguantar unos segundos y relajar. Repetir el ejercicio cinco veces.
  • Movimiento de hombros. Sentado o de pie pero con la espalda recta comenzar a elevar un hombro, bajar y levantar el otro. Repetir esta acción varias veces tratando de aumentar la velocidad.