¿Qué es la neuralgia del trigemino?

Esta afectación neuropática, también llamada tic doloroso, es un trastorno crónico que afecta al nervio trigemino. Provoca episodios de intenso dolor y/o quemazón en la cara, que duran de unos segundos a minutos.

Dicho nervio está situado en la cara y se encarga de la sensibilidad de ésta y de la activación de la musculatura masticatoria. Presenta tres ramas: rama oftálmica (inerva el cuero cabelludo y frente), rama maxilar (inerva mejilla y maxilar superior) y rama mandibular (inerva la mandíbula).

Etiología

La neuralgia del trigemino suele darse en personas mayores de 50 años, es más habitual en mujeres que en hombres y puede aparecer por predisposición genética. Su afectación puede producirse debido a la compresión del nervio por un vaso sanguíneo o por un traumatismo. Muchas veces no llega a conocerse su origen y se le cataloga como neuralgia ideopática.

Una vez que pasamos el primer episodio, acciones tan cotidianas como masticar, hablar, lavarse los dientes e incluso el roce del aire pueden desencadenar episodios de dolor.

Dichos episodios suelen aparecer repentinamente, son súbitos e intensos. Las sensaciones pueden darse en distintas partes de la cara, dependiendo de la rama del nervio que esté afectada (ojos, orejas, labios, nariz, cuero cabelludo, frente, mejillas, boca, mandíbula). Las sensaciones que se tienen son dolor agudo, calambrazos punzantes, pérdida de sensibilidad y debilidad muscular de la zona. Generalmente solo afecta uno de los lados de la cara y raramente se da que ambos lados lo estén. En los días previos a un episodio puede llegar a notarse una sensación de cosquilleo y entumecimiento. Además del dolor físico que se siente, también puede llegar a afectar al estado de ánimo de quien lo padece.

¿Qué podemos hacer si padecemos neuralgia del trigemino?

Además del tratamiento farmacológico que nos imparte el médico, y antes de llegar a la cirugía, podemos optar por un buen tratamiento de fisioterapia.

Está demostrado que los síntomas se reducen gracias a tratamientos por medio de masajes superficiales, movilizaciones y terapias articulatorias, movilizaciones a nivel del nervio,  técnicas en las que se emplea el frío (crioterapia), acupuntura en los puntos dolorosos, electroterapia (principalmente TENS y ultrasonido, cuyas corrientes ayudan a reducir el dolor agudo e inflamación).

Además de centrarnos en el tratamiento de los síntomas y del propio nervio, es muy importante tratar las zonas adyacentes como la musculatura del cuello y cervicales, la zona temporomandibular (articulación de la mandíbula-ATM) y también  actuar sobre el cráneo.

Trabajo multidisciplinar

Como hemos comentado anteriormente el dolor puede llevar a un estado de ánimo alterado, por ello también podría necesitarse la acción del psicólogo para tratar la ansiedad y depresión que se pueda llegar a mostrar. Este aspecto se abordará por medio de técnicas de relajación, manejo del estrés y de la ansiedad…

Debido a la posible afectación de la musculatura masticatoria, también es importante la participación del logopeda en el tratamiento de la neuralgia, para ayudar en la reeducación de dicha musculatura.