Kinesiotape o vendaje neuromuscular

Desde hace unos cuantos años estamos acostumbrados a ver por la televisión a deportistas de élite con estas cintas de colores, que reciben el nombre de vendaje neuromuscular o kinesiotape. Su uso no se limita a los deportistas de élite, también se aplica en cualquier paciente que requiera su empleo para un tratamiento óptimo.

Pero, ¿sabemos realmente en qué consiste esta técnica de fisioterapia?

Esta técnica surgió en Japón de la mano de Kenzo Kase, con el fin de tratar lesiones y dolores musculoesqueléticos a través de un vendaje que no inmovilizara, ni restringiese la movilidad.

Si ni inmoviliza articulaciones ni restringe su movilidad, ¿de qué forma nos ayuda en nuestro proceso de recuperación? Es muy sencillo, este tipo de vendaje se adhiere a la piel y al poderse estirar en un 175% de su longitud inicial, existen infinidad de combinaciones posibles combinando estas dos características, obtreniendo distintos efectos.

Dependiendo de la tensión que empleemos y de cómo apliquemos la venda actuaremos sobre unos tejidos u otros, como la musculatura, los ligamentos, las articulaciones, el sistema linfático, el sistema fascial… La diferencia en las distintas aplicaciones radica en el porcentaje de tensión y la forma en que esté cortada la venda en el momento de colocarla en nuestro paciente.

Su mecanismo de acción se basa en crear un aumento de espacio bajo la piel de la zona en la que el vendaje haya sido colocado, de modo que se libera presión y por consiguiente se reduce el dolor (si hubiera), se produce un aumento del riego sanguíneo en la zona aumentando así el aporte de nutrientes a la zona y acelerando le recuperación del tejido que estemos tratando, dependiendo de la dirección en la que coloquemos la venda nos ayudará a mantener el músculo activado o por el contrario relajado, si la aplicación la realizamos con mayor tensión nos servirá para aportar estabilidad a un ligamento o incluso podremos corregir la postura la algún segmento corporal (sin impedir su movilidad).

¿Es importante el color a la hora de aplicar nuestro vendaje?

En base a la cromoterapia y a la cultura oriental, los colores fríos como el azul se suelen aplicar para drenajes, relajación, inflamaciones y problemas circulatorios, mientras que los colores cálidos como el rosa suele aplicarse en lesiones musculares, zonas de bajo aporte circulatorio y si queremos mantener una zona más activa. Aunque los efectos del color no están demostrados científicamente.

Por último es importante destacar que este tipo de vendaje es hipoalergénico, resistente al agua y permeable de modo que permite la transpiración de la piel, aunque lo máximo aconsejado que debe mantenerse colocado sobre la piel son unos 4-5 días.

En Fisiohogar, usamos esta y más técnicas junto con la terapia manual para abordar patologías que produzcan malestar.