Fisioterapia en los esguinces de tobillo

FISIOTERAPIA EN LOS ESGUINCES DE TOBILLO

Lo primero que hay que saber es qué es un esguince y cuales son las partes afectadas en este tipo de lesión. Un esguince es una lesión de los ligamentos de una articulación, de cualquiera del cuerpo no solamente de los tobillos, aunque en estos se observan más frecuentemente. Y dentro de los esguinces de tobillo el más usual es el del ligamento colateral externo.

Hematoma tras esguince de tobillo. Imagen Wikipedia
Hematoma tras esguince de tobillo. Imagen Wikipedia

Clasificación de esguinces

También es conocido que existen diferentes grados, pero qué implica cada uno de ellos:

  • Grado I: en los cuales se ha producido un sobreestiramiento de los ligamentos y estos se encuentran elongados o distendidos.
  • Grado II: rotura parcial o desgarro de los ligamentos.
  • Grado III: rotura completa de las fibras del ligamento. En estos casos puede haber fractura y es necesario descartarlo.

Tanto en los esguinces de grado I como de grado II es posible apoyar el pie pero en el segundo caso con un poco de dolor; en los esguinces de grado III el apoyo no es posible o existe mucho dolor. Un aspecto que también nos sirve para saber qué grado de esguince es, es fijarnos en el edema y hematoma que puede aparecer. En los de grado I apenas encontraremos edema o hematoma, sin embargo en los esguinces de grado II y III estos aspectos se hacen visibles siendo mayores en los de grado III.

Tratamiento de fisioterapia

El tratamiento de fisioterapia en estos casos va dirigido a la reducción del dolor, de la inflamación y recuperación o mantenimiento de la movilidad y fuerza. En los tres grados se hace necesario un tiempo de reposo, en los esguinces de grado III será necesario inmovilizar con vendaje funcional o yeso y se dejará de apoyar un tiempo; en los esguinces de grado I y II se realizarán vendajes funcionales con la finalidad de limitar la movilidad pero sin necesidad de dejar de apoyar el pie. El tiempo de reposo y de inmovilización dependerá de la gravedad del esguince.

Desde la fisioterapia existen muchas técnicas para conseguir que el tobillo vuelva a la normalidad:

  1. Hielo: la aplicación local de frío durante 10-15 minutos ayuda a disminuir la inflamación existente.
  2. Disminución del edema: a través del drenaje linfático manual, drenaje venoso profundo, vendaje compresivo o kinesiotape con la técnica de reabsorción de los edemas. También se pueden utilizar los baños de contraste en una fase más avanza y no en un estadío agudo.
  3. Ultrasonido: ayuda a aliviar la inflamación de los ligamentos y a su cicatrización en el caso de que exista rotura parcial o completa.
  4. Trabajo de propiocepción: estos ejercicios de iniciarán fases medias y finales del proceso de recuperación y son imprescindibles en este tipo de lesiones, ya que no solo ayudan a recuperar los esguinces si no que también a prevenirlos, por ello forman parte del tratamiento fisioterápico.