¿Para qué está indicado el drenaje linfático manual?

El drenaje linfático manual (DLF) es una técnica que se emplea en el campo de la fisioterapia para ayudar a la eliminación de líquidos. Esta técnica está especialmente indicada en los procesos de recuperación tras una intervención quirúrgica. 

Cuando una persona se somete a una operación de cualquier tipo suele ser bastante habitual que se retengan líquidos en distintas partes del cuerpo, con este tipo de masajes se consigue activar el sistema linfático superficial y así se favorece la eliminación de líquido intersticial y su evacuación.

Cuando un fisioterapeuta realiza el drenaje linfático manual lo hace mediante a través de una serie de maniobras muy concretas fundamentadas en el conocimiento de la anatomía y la fisiología del sistema linfático. Esto quiere decir que solo profesionales de la fisioterapia están capacitados para realizar de manera eficaz y segura estos masajes.

Otro de los beneficios del drenaje linfático manual es que potencia el sistema inmunitario.

En cuanto a cuándo y dónde recibir estos masajes, sus médicos y terapeutas le indicarán cuál es el momento adecuado, pero, a veces, se recomiendan poco tiempo después de la intervención. El objetivo es ayudar a eliminar sustancias de deshecho no no hacen ningún bien a nuestro organismo.

Para recibir estos masajes nuestros fisioterapeutas se trasladan a su domicilio. Sabemos por experiencia que después de una intervención quirúrgica uno se encuentra cansado y débil y el traslado a una clínica puede hacernos prescindir del tratamiento. Para que esto no suceda somos nosotros los que nos desplazamos.

Para que las sesiones se realicen en las mejores condiciones llevamos todo el material que se pueda necesitar llevar a cabo el drenaje linfático manual.