¿Qué es el dolor? ¿cómo puede la fisioterapia aliviarlo?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el dolor es “una experiencia sensitiva y emocional desagradable que se relaciona con un daño real o potencial de los tejidos del cuerpo”.

Una característica clave del dolor es que es subjetivo. Esto quiere decir que, dependiendo del individuo, un mismo estímulo doloroso en dos sujetos diferentes no causa la misma sensación en cada uno.

Podemos poner como ejemplo el siguiente caso. Una misma fractura de cúbito y radio, de igual dimensiones y características, diagnosticada mediante radiografía por el mismo médico, causa un dolor distinto en dos pacientes con esa misma fractura idéntica. Esto se debe a la distinta interpretación que tiene nuestro sistema nervioso central (SNC) de las señales dolorosas que envían nuestros receptores del dolor hacia el cerebro. Esta interpretación es distinta según el medio en el que viva el individuo, su edad, su cultura, sus costumbres, su personalidad, sus antecedentes médicos y lesivos, y según muchos factores más internos y externos del individuo.

Ahora bien, ¿cómo puede llegar un estímulo (golpe, tirón muscular, pellizco, quemadura, etc.) a producir una sensación dolorosa? ¿Por qué ocurre esto? ¿Quién lleva a cabo este proceso? ¿Y por qué sentimos dolor?

¿Cómo se produce la sensación de dolor?

Para que algo pueda llegar a producir dolor, siempre se activa el mismo mecanismo en el organismo. Se define como NOCICEPCIÓN el proceso mediante el cual se recibe el estímulo, se procesa y se reproduce la sensación de dolor que sentimos. En la nocicepción, como en muchos procesos, se diferencian varias fases:

  • TRANSDUCCIÓN: es la primera fase de la nocicepción. Consiste en transformar el estímulo doloroso (golpe, quemadura, etc.) en una señal nerviosa (llamada potencial de acción). Este proceso lo realizan los nociceptores. Los nociceptores son receptores sensoriales que se encargan de captar el estímulo y enviarlo, mediante una serie de reacciones químicas, a la neurona más cercana de la raíz nerviosa, para que ésta pueda transformarlo en una señal nerviosa.

Existen varios tipos de nociceptores dependiendo del estímulo que capten: sensaciones táctiles intensas, temperatura, sustancias químicas internas, etc. Los estímulos dolorosos pueden provenir del exterior (ej.: golpe) como del interior del organismo (ej.: inflamación de un tejido interno).

  • TRANSMISIÓN: se basa en la conducción de la señal por el sistema nervioso periférico hasta llegar al sistema nervioso central (médula espinal y cerebro).
  • PERCEPCIÓN: es la fase en la que nosotros, como seres humanos, percibimos el dolor. El estímulo doloroso ya ha llegado al cerebro, se ha interpretado, y sentimos la sensación dolorosa. Es en esta fase dónde el dolor se convierte en único y subjetivo dependiendo de cómo lo interprete cada persona según sus características biológicas, cognitivas y emocionales.
  • MODULACIÓN: es aquella fase del proceso de nocicepción, en la cual se puede reducir o aumentar el dolor. Es aquí donde intervenimos los fisioterapeutas (ya sea tejido muscular, fascial, ligamentoso, tendinoso, óseo…) con todo nuestro abanico de técnicas de terapia manual (masoterapia, movilizaciones, estiramientos, etc.) y de electroterapia (corrientes analgésicas, termoterapia, etc.).

El equipo de fisioterapeutas a domicilio de Fisiohogar en Segovia encabezado por Virginia Moreno, realizará un diagnóstico fisioterapéutico de su proceso doloroso, para así localizar el origen del dolor y plantear unos objetivos terapéuticos y funcionales en relación a los cuales irá dirigido nuestro tratamiento.