¿Es el collarín recomendable o contraproducente?

Después de plantear esta pregunta, la primera contestación sería:

¡Depende!

Como cualquier inmovilización debe utilizarse cuando está realmente indicado y el tiempo adecuado a la patología.

El síndrome de latigazo cervical (esguince cervical) ocurre por una aceleración y desaceleración de energía que es transmitida al cuello. En el cuello se traduce en una hiperflexión e hiperextensión forzada con lesión de ligamentos y estiramiento de músculos.

Después de un accidente con este mecanismo de lesión es conveniente acudir a urgencias. Es importante que los médicos prescriban una radiografía cervical para observar la integridad de la columna vertebral. Y es muy importante que la hagan intrabucal (con la boca abierta) para ver la apófisis odontoides, saliente óseo susceptible de fracturarse y si así fuera es urgente la inmovilización porque puede amenazar la vida del paciente. También es importante inmovilizar cualquier otra fractura o luxación porque una inestabilidad de la columna cervical puede afectar a la médula espinal.

Salvo en estos casos, en los esguinces cervicales suelen afectarse partes blandas como he dicho antes, ligamentos y músculos. En algunos casos en los que la inflamación y el dolor son moderados o altos, el collarín ayuda a reducir el dolor y relajar la musculatura pero no es conveniente llevarlo ni todo el día ni muchos días, puesto que también tiene efectos contraproducentes. Dos o tres días sería lo más indicado. Después es importante acudir al fisioterapeuta, el cual hará un tratamiento antiinflamtorio, descontracturante y analgésico.

Como fisioterapeuta he visto a muchos pacientes venir a consulta diagnosticados por médicos de un esguince cervical ocurridos hacía más o menos tiempo. Normalmente acuden a fisioterapia cuando ya no llevan collarín, cuando el médico les ha dado el alta. Eso quiere decir que lo mismo llevan 2, 4 o 6 semanas inmovilizados y acuden después a fisioterapia porque todavía no están bien.

La inmovilización no requerida expone al paciente a efectos adversos, como el aumento de la presión intracraneal y dificulta una vía aérea patente, aumenta el riesgo de aspiración, disfagia, ulceraciones en la piel, dolor, isquemia tisular, parálisis nerviosa por compresión.

Los efectos descritos anteriormente no son habituales y personalmente todavía no me los he encontrado pero, lo que sí que me he encontrado casi siempre es pacientes que tienen una musculatura débil por haberla mantenido mucho tiempo en elongación, rigidez articular por la inmovilización, dolor al movilizar por las adherencias que se forman alrededor de todos los tejidos (ligamentos, músculos…). Y cuanto más tiempo se ha llevado el collarín, más se tarda en restaurar y normalizar tono muscular, movilidad y desaparición del dolor.

Por ello pienso que el collarín, si no está comprometida la integridad de la Columna Cervical, mejor sería un collarín blando y por su puesto el menor tiempo posible.